Madame Bovary o casarse para morir de aburrimiento

Una desencantada Emma, se pasa las tardes frente a la ventana, mientras el piano otrora su principal motivación, se llena de telarañas, total ¿para qué tocar? nadie visita el hogar de los Bovary. No lleva una vida exenta de aburrimiento claro que no, una nodriza para ocuparse de la niña y una sirvienta para los menesteres de la casa, le dejan a nuestra dama burguesa, mujer de médico pueblerino, mucho tiempo para aburrirse y es que ella, apasionada de las novelas románticas, se ha pensado sin duda al casarse en que lograría una vida llena de emociones. Ya languidece aburrida y con poco en que sentirse cómoda, situación ideal para fantasear con otro hombre, quizá un amorío le devuelva a las emociones y le ayude a soportar a ese marido aburrido, mal educado y poco agraciado.
Escrito por Sunday |
17 de Febrero de 2010 |
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