Hay quien prefiere las ortigas una historia en el entorno de la sociedad japonesa

Cuando un escritor nos presenta sus historias, el público tiende a buscar y encontrar paralelismos entre su vida personal, sus experiencias y la ficción que nos relata, ciertamente algunos nos referirán algo de su propia experiencia, quizá hasta todo lo que nos comparten sean eso vivencias personales, y muchas tantas será lo que esperamos que sea ficciones.  En “Hay quien prefiere las ortigas” la vida de Junichiro Tanizaki ha sido constantemente comparada con el drama de Kaname que se enfrenta al divorcio y al irresistible atractivo de la infidelidad, que en la obra cobra especial interés puesto que el objeto de su interés nos sugiere el atractivo que para japonés Kaname supone el mundo occidental.

Kaname ha conocido a una hermosa prostituta de orígen euroasiático, comprenderán que como suele suceder en las mezclas interraciales aquella es muy atractiva, esto dará al traste con su matrimonio. Su consorte Misako las tiene muy claras también, no piensa vivir la vida pasiva de una esposa engañada y se hace de un amante, se maquilla y viste como una occidental y se decanta por la música como el jazz, es un rompimiento no solo con el que solían amar, el desbaratamiento de la relación de pareja, sino un alejamiento a las tradiciones de su cultura.

En ese mundo de caos que se convierte el matrimonio y el fracaso del mismo, solo una persona parece mantenerse en contacto con su realidad y su cultura y es el suegro de Kaname empeñado en hacerles recuperar la relación y el gusto por lo que es su cultura. En “Hay quienes  prefieren las ortigas” podemos también avistar la rica  y enigmática cultura japonesa en el modo de vivir y pensar de los protagonistas de este estupendo libro que es una doble ganancia leer, un relato interesante y un avistamiento a la cultura japonesa.

Junichiro Tanizaki es considerado uno de los autores más importantes en su país, un autor contemporáneo que trasladó a sus obras el acercamiento de su milenaria cultura a la de occidente. Y ese sentimiento de cavilar entre el propio mundo y el mundo que les parece tan atrayente, es lo que determina la novela, el sentirse indecisos entre uno y otro y sobretodo que las relaciones son complicadas, que por mucho que nos pensemos que son definitvas, un día cambian nuestras formas de pensar y de verlas.T

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Escrito por | 17 de julio de 2010 con 1 comentario.
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Comentarios

  1. Me vuelves loca de Carole Matthews - 1001 Libros - 20 de marzo de 2011 | 0:44

    [...] Hay quien prefiere las ortigas, una historia japonesa [...]

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