“Los indiferentes” de Alberto Moravia
Alberto Moravia vivió la época más cruda bajo el autoritarismo de Mussolini, y su obra habría de estar, al menos ésta, influenciada por el entorno político y social de un autor que con esta novela empezaba su gran trayectoria literaria, tenía solo 18 años y “Los Indiferentes” era aquel 1929 un libro que había que leer detenidamente para encontrar en él, lo que su autor quería evidenciar la corrupción política imperante y la situación económica en declive, a través de un relato sobre las vidas cuasi normales de sus personajes.
Y en esos personajes Moravia analiza la conducta humana, la que todos sabemos tiene mucho de donde dar de sí para construir relatos y muchos más relatos, somos tan complicados los humanos. Y así es la familia en la que se centra “Los Indiferentes” una orgullosa Mariagrazia que lejos de adaptarse a los tiempos que corren y a su inminente descalabro se empeña en vivir con sus hijos Michelle y Carla en una vida de opulencia que tarde o temprano deberá acabar porque ellos no tienen ya ni un cenavo encima. Las cosas se complican por sus personalidades tan acordes al título, Michelle lejos de asumirse la vida como es la ve indiferentemente como si con ello pudiera anular la cruel realidad.
Michelle entre todos los personajes de la novela que están perfectamente construídos es el que por momentos nos indigna y ya en otros nos mueve a la lástima, no se adapta a su vida y no se rebela al afán de su madre de aparentar la familia acomodada que ya no son, y lo único que se le ocurre es terminar con el hombre que más odia Leo, ya amante de la madre y luego de la hermana, pero no lo logrará, sencillamente por que en ese momento ante la pistola descargada uno no puede más que lamentarse de él. Una novela que disfrutarán desde la primera página.
Alberto Moravia nació en 1907 en la ciudad de Roma en una familia burguesa muy acaudalada, en la que el padre era arquitecto y pintor y motivó a los hijos, cuatro, al gusto por el arte. Moravia que contrajó tuberculosis ósea a temprana edad, pudo poco asistir a la escuela y terminó con dificultades el bachillerato, pero se convirtió en un autodidacta total que aprendió por sí mismo idiomas, leyó a los clásicos y cuando dejo el hospital luego de un tratamiento de dos años y teniendo él menos de 20 años escribía “Los indiferentes” su primera novela.
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Escrito por Sunday |
1 de Junio de 2010 con
1 comentario.
Etiquetas: Novela
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