Ramón J. Sender excepcional
Cuando una tiene contacto con la literatura de Ramón J. Sender se maravilla, entre los autores españoles que son muchos él brilla intensamente y cuando te pones a escudriñar en su historia no puedes menos que pensar que Sender confirma aquella vieja idea de que escribir es un talento con el que se nace y nadie puede un día decidirse a aprenderlo, al menos así lo pienso yo. Muchos grandes autores tenían lo que algunos considerarían “suficiente instrucción” para convertirse en hacedores de una literatura excepcional, no digo con esto que el señor Sender fuera un “sin estudios” como dirían otros por ahí, pero lo que sí digo es que desde su infancia demostró el talento que en sus obras logramos atisbar, era innato, real, sin aditamientos como quien dice, natural, e insisto excepcional.
A partir de leer un libro tan estupendo como “Requiem por un campesino español” es natural que se desee conocer más sobre su autor, y es que Sender tiene como sus personajes una historia, y la de él es una historia única y especial. Nació en Huesca en 1901 y murió en Nueva York en 1982, cuando intentaba volver a España para radicarse y cuando también pensaba recuperar su ciudadania española que había perdido cuando había marchado décadas atrás al exilio.
Sender nació en una familia acomodada y demostró sus dotes desde niño pero también su carácter independiente, lo que no le causó poco pesar en la vida. Se distanció de su padre desde muy joven, y huyó de casa siendo un niño, empezó a publicar en Madrid cuando tenía 17 años y se mantenía de trabajar en una botica, (en realidad hizo ese trabajo durante muchas ocasiones cuando se negaba a acomodarse a las reglas paternas que le parecían exclavizantes) y de publicar en algunos diarios madrileños. Fue devuelto a casa por ser menor de edad y habiendo terminado el bachillerato se decidió por la Filosofía y las Letras que abandonaría por sentirse atrapado en la disciplina universitaria.
Se convirtió en los años siguientes en un joven editor de un diario, en miembro del ejército donde fue ascendiendo rápidamente. Antes de los 25 años había triunfado en la vida como quien dice, editor de un diario, sus novelas eran publicadas y tenían éxito, había participado en la Guerra de Marruecos de la que escribiría una novela “Imán”, pero también simpatizaba con el anarquismo por lo que en esa época también fue enviado a la cárcel.
Su literatura se vincularía por siempre a esas vivencias, a sus ideas políticas, a la realidad española. Tuvo también sus tropiezos cuando fue degradado del ejército y se casó y tuvo hijos. En algún momento marchó a Paris con sus hijos y luego a México de donde pasó a Estados Unidos y obtuvo trabajo como profesor de literatura en la Universidad de San Diego. Desde 1942 hasta su muerte mantuvo una gran producción literaria y ganó el prestigioso Premio Planeta. Murió antes de cumplir su sueño de volver a su recordada Huesca.
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Escrito por Sunday |
24 de Mayo de 2010 con
1 comentario.
Etiquetas: biografías, Escritores
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