Un mes…pueden ser muchos días

Un mes pueden ser muchos días, sobretodo si los vemos pasar lentamente, eso suele ocurrir cuando nos parecen grises y faltos de emoción…sí son muchos días, y ya quisiéramos que se alejaran prontamente para seguir pensando que como suele suceder, un día las cosas cambiarán y como un rayo de sol, los días de felicidad llegarán…

Y cuando de repente te estremeces con un recuerdo, te ves sin pensarlo a solas sonriendo, ves al calendario y te das cuenta que cuando te sientes felíz, y la vida parece haber cambiado del gris al azul más intenso, un vuelco del corazón parece decirte que los días de un mes pueden ser pocos, cuando te sientes en medio del disfrute…los sentidos, el corazón.

Hoy he pensado que han pasado muchos días, cada día me ha traido una nueva sensación, las sonrisas no parecen agotarse, y mi corazón no me engaña, parecía que cuando renunciaba a creer que un día las cosas pueden ser mejores…han cambiado como una estrella que cruza en el cielo, en una noche intensa de verano, quizá alguien me pensó en algún lugar lejano…

Y he dejado como solía ocurrir,  de arrancarle las hojas al calendario, no porque no me importe más el tiempo, es que a diferencia de otros momentos tirar de las hojas que me recordaban que aún quedaban muchos días   iguales unos a otros,  dejo de ser importante, me he encontrado anotando la fecha en el cuaderno, y decidí no arrancar más hojas, dejar que los números me recuerden que estoy viendo días de cosas maravillosas…

Quizá duren estos días en que cada mañana ha traido la promesa de un día brillante como el arcoiris, quizá no, poco podemos pensar en lo que depara el futuro…y aún así  pensaré que me quedan esas hojas en la agenda…diciéndome que he tenido maravillosos días de los que se guardan en el corazón…de los que una mañana viendo el amanecer por la ventana has pensado si alguien más comparte esa luna maravillosa contigo…dicen que la vida es vivir el momento, cuando son buenos momentos no quisiéramos vivirlos por corto tiempo, sino hacer magia y convertirlos en algo permanente…no podemos, ése es un recurso de los dioses.

Quizá deba dejar de pensar en los días y disfrutar lo que me han traído, sonreir por lo que en ellos he vivido y seguir creyendo lo que un día años atrás, en uno de esos momentos de triste soledad pensé…que la soledad como otros pesares no son eternos, que quizá me he adelantado a la vida y que en un momento dado lo que esperaba llegaría…para mi,  para alguien más…cuando el destino nos alcance.

Escrito por Sunday | 21 de Septiembre de 2010 con 0 comentarios.
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