Yo, Juan de Austria
Me encantan las novelas históricas y ésta no es la excepción. Un estupendo relato construido sobre la vida de uno de esos personajes enigmáticos en la historia, que ya destinados por avatares del destino a papeles secundarios, logran por sus propios méritos y quizá muchas veces sin intentarlo, sobresalir y dejar atrás aquello para lo cual estaban destinados. Eso ocurre con don Juan de Austria, héroe en Lepanto, hombre estimado de los que le conocieron y personaje histórico siempre interesante.
Mucho se ha dicho del mediohermano de Felipe II, que si las relaciones entre ambos eran tensas, que si había alguna ambición oculta en don Juan para pedir para sí, algo de aquel enorme Imperio donde jamás se ponía el sol, la realidad es que poco o nada puede saberse a ciencia cierta sobre lo ocurrido en la Corte Española de aquellos tiempos. El hijo de Carlos V y Bárbara Blomberg fue un hombre valiente, ambicioso que no sería raro y querido por unos y despreciado por otros.
Este relato transcurre entre la vida personal de don Juan y las exigencias del reino, la desconfianza que también era normal de Felipe II hacia aquel hermanastro tan popular y culmina con la muerte en Flandes a donde había sido destinado como gobernador. Lo dicho, siempre tendremos opiniones a favor y en contra de los personajes de la historia, no hay otra, solo disfrutar una novela como ésta que es tremenda novela.
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Escrito por Sunday |
22 de Diciembre de 2009 con
7 comentarios.
Etiquetas: joaquin javaloys, juan de austria, yo
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[...] Felipe IV resultó menos interesante y menos inteligente a la hora de planear la posición española en las crisis internas y en las guerras con sus vecinos que se dieron en su reinado. Se acomodó en el trono y dejo que su influyente Conde Duque Olivares se ocupará de la política, ya se decía que igual él aprobada que ni se enteraba de las decisiones que aquel tomaba, de las órdenes que giraba y del rumbo al desastre que estaba tomando España, cuyos súbditos veían alarmados la gestión de un rey, que habría de reinar, nada menos que 44 años, aún más largo reinado que el de su abuelo, Felipe II, pero no por eso mejor ni siquiera igual. Comprometido a los 6 años, se casó siendo un adolescente con su primera esposa, Isabel de Borbón, con la que tuvo 7 hijos, a ella siguió Mariana de Austria que le dio 5 hijos, pero la prole real crecía con los años, hombre de apasionada vida personal, tuvo muchos hijos ilegitimos y es que en todo momento estaba involucrado con alguna mujer. Tuvo sus inseguridades, derivadas de un hermano demasiado inteligente y popular, del que temía pudiese si así se le ocurriera ponerle en incomoda situación. Su corte fue de las más disipadas y escándalosas de España, lógicas eran las revueltas que enfrentó durante su reinado y llevó a España a una recesión tal, que en nada arrastraba a todas las propiedades españolas en Europa. Ya se comerciaban los cargos públicos, lo mismo que se apremiaban las conquistas de América para hacerse de recursos ante la crisis. Y la guerra! funesta cosa que nunca faltó en su largo reinado, contribuyó a empobrecer las arcas públicas. Desde que ascendió al trono hasta que una disentería que le llevó a la muerte, luego de días de mucho sufrimiento, España se vio atacada por todos los costados y es que guerra tras guerra, mala economía, una corte frívola y un rey “perezoso” como tantos le llamaron, hicieron a sus gobernados casi respirar de alivio cuando se pensaron que las cosas mejorarían. La muerte de Felipe IV puso a su mujer Mariana como regente de España, hasta que el siguiente Habsburgo, Carlos II de España, tuviera suficiente edad para reinar, años convulsos esperaban todavía, y aquel último Habsburgo reuniría en sí una triste herencia, que le haría crecer para convertirse en un rey poco o nada indicado para gobernar, con una herencia genética que le causó algunas discapacidades físicas y algún retardo mental. Lee más sobre los Austria pinchando aquí También te interesará: Yo, Juan de Austria [...]
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