Yo necesito amor, la autobiografía de Klaus Kinski

Klaus Kinski siempre será recordado como el más grande de los actores del cine alemán, si alguna vez claro está nos pensamos en ellos, ciertamente no hay muchos a quienes recordar. Pero Kinski además de actor era una persona tan complicada, tan visceral que pocos podrían obviar su nombre al estar al tanto de sus sorprendes acciones y en “Yo necesito amor”  él mismo nos confirma su personalidad ¿sorprendente? ¿complicada?

En esta autobiografía ya el mismo actor nos recrea su vida desde su nacimiento en Danzig en 1926, y su ascenso en el mundo actoral luego de algunos trabajos entre los que desempeñó como paracaidista del ejército en la segunda guerra mundial,  debutaba en el cine en 1948 y aunque le conocía desde antes de ser actor, inició una relación de trabajo director-actor con el famoso Werner Herzog, una complicada y a veces ácida relación.

Klaus Kinski parecía ser todo lo que dice en su libro claro que sí, un carácter irascible y temperamental, excesivamente neurótico, entregado con entusiasmo a proferir todo tipo de vulgaridades, y un adicto al sexo de lo que nos da cuenta muy gráficamente en muchas páginas de esta autobiografía. Es un personaje que nos deja sorprendidos, aún así aunque resulta chocante en muchas páginas seguimos la lectura hasta el final, cuando sin duda estamos claros que era apasionado, sexual, violento, mal hablado, enamorado de la vida y poco dado a controlarse en manera alguna. Tuvo varios hijos, y es el padre de la actriz Natasha Kinski quien no tenía debido a su violento cáracter relación alguna con él. Murió en California en 1991. No es un libro que aburra es demasiado sincero sí, pero interesante.

La caricatura en la imágen es de Diego Puglisi

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Escrito por Sunday | 4 de Septiembre de 2010 con 0 comentarios.
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